Los estilos de vida han cambiado mucho; los trabajos, los horarios y las pantallas de la computadora y el celular se han convertido en el enemigo número uno a la hora de dormir.
Y es que trabajamos hasta tarde, llevamos tareas a casa y nos desvelamos. Revisamos la internet y esto hace que comamos más tarde, aumentemos el consumo de cafeína para no dormir y, como consecuencia, al día siguiente estamos cansados.
Es importante respetar nuestro sueño, pero también es necesario tomar medidas. Estudios demuestran que las personas que más dificultad tienen para dormir y pelean con el sueño ‘toman muchas bebidas con cafeína, no hacen ejercicios, no toman sol, cenan comidas abundantes y grasosas, miran el celular en la cama, no tienen un horario fijo para ir a dormir, realizan muchas actividades en la cama como trabajos en computadoras y manejan muy mal el estrés’.
Debemos atacar estos factores negativos y ese sueño reparador nos dará ánimo y un mejor día.
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