La frase ‘a capa y espada’ se refiere a defender a alguien o algo, o hacer algo, con gran empeño, firmeza y con todas las fuerzas, los argumentos y los recursos posibles.
Quien hace o defiende ‘a capa y espada’ utiliza de todo y se esfuerza con todas sus fuerzas para lograr un objetivo.
Tal frase se popularizó a partir de la forma en que los nobles se batían a duelo en los siglos XVI y XVII.
En los duelos de esa época, el duelista sujetaba la espada con la mano derecha para atacar, mientras que con la mano izquierda envolvía la capa alrededor del brazo para usarla como un escudo improvisado y desviar o parar los golpes del rival.
La capa dejaba de ser solo un abrigo y en los tratados de esgrima de la época se pasó a enseñar a usarla como complemento defensivo.
Miguel de Cervantes y ‘El Quijote’
En el Renacimiento y el Siglo de Oro español, la literatura popularizó el término.
La expresión ‘a capa y espada’ es mencionada por Miguel de Cervantes (1547-1616) en ‘El Quijote de la Mancha’ y dio nombre a las famosas ‘comedias de capa y espada’, subgénero teatral con obras centradas en enredos amorosos, duelos de honor y caballeros que portaban la prenda y el arma para pelear.
Hoy, hacer algo o actuar ‘a capa y espada’ nos sirve para describir sobre todo la manera resuelta en que salimos en defensa de una persona o situación.
La forma de pelear o luchar ‘a capa y espada’ no fue una invención de los caballeros modernos de los siglos XVI y XVII, tal como lo explica el ensayista Michel de Montaigne (1533-1592).
En uno de sus escritos, de 1580, refiere de manera documentada que los antiguos romanos ya practicaban ese uso de la capa junto a la espada cuando luchaban cuerpo a cuerpo. Y con el tiempo se fue extendiendo y se popularizó con los caballeros de la literatura.
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