Se dice que “un insulto enojado no es un error, es una confesión”. Y no hay nada más cercano a la realidad. Por eso, cree todo lo que tu pareja te dice en una discusión.
“Si en medio de una pelea te insulta, te humilla y te menosprecia, no está construyendo contigo, está destruyéndote”, advierte Daniel Dueñas, orador y conferencista.
Las palabras que utilizamos en momentos intensos reflejan lo que llevamos dentro, afloran por impulso, falta de control o lo que fuera, pero al final son verdades.
“Si en un conflicto lo único que sale de su boca son frases crueles y llenas de desprecio, es así como esa persona te ve”, afirma Dueñas.
No disculpes
Asimismo, recomienda no aceptar disculpas, que ‘fue un mal momento’ y ‘no quise decir eso’, porque “un hombre que sabe amar, incluso estando enojado, cuida siempre sus palabras; el respeto es más fuerte que el impulso y, si lo pierde en cada discusión, no es amor, es inmadurez y eso siempre deja cicatrices”.
Aléjate de inmediato
El psicólogo Ramón Torres explica que este es un tipo de maltrato psicológico que ninguna mujer debe aceptar, por lo que sugiere alejarse de la persona que daña.
“Ese es tu derecho. No tienes la obligación de aguantar, de intentar cambiar a nadie, ni de adaptarte a un trato que te lastima o te incomoda”, aconseja.
Cuidado con el ciclo de violencia: te lastima, te culpa, te pide perdón, promete cambiar y vuelve a pasar. Ningún enojo justifica el uso de palabras hirientes en una relación sana.
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