Familia

Psicóloga Juliana Sequera: “Golpes, gritos o silencios hirientes son formas distintas de maltrato”

La violencia doméstica no siempre deja moretones visibles, pero sí heridas muy profundas en el alma. Lee la columna semanal de la psicóloga Juliana Sequera.
No aceptes ningún tipo de violencia en tu relación. Foto: Istock.

La violencia doméstica no siempre deja moretones visibles, pero sí heridas muy profundas en el alma. Golpes, gritos o silencios hirientes son formas distintas de maltrato. Muchas víctimas callan por miedo, culpa, dependencia emocional o apariencia.

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Pero callar no es proteger, es perpetuar un dolor. La violencia no es un acto aislado: es un patrón que escala. Si duele, no es amor. Si temes, no estás en un lugar o relación segura.

Si controlan tus decisiones, no es cuidado, es poder disfrazado. Hablar es el primer paso hacia la libertad emocional y buscar ayuda, un acto de valentía, no de debilidad.

La salud mental florece donde hay respeto, escucha y límites porque nadie vino al mundo a ser lastimado, y toda persona merece sentirse a salvo, incluso en su propia casa.

La violencia puede observarse en cualquier nivel social, al detectarla sal rápido de esa relación, no pidas amor a quien no se ama, ni respeto a quien no se respeta.

Quiérete siempre y pon límites.

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