María, de 81 años, al quedar viuda se mudó a vivir a un departamento muy pequeño. Ella estaba acostumbrada a su casa grande con un hermoso jardín.
Al principio no se acostumbraba a su nuevo hogar, pues extrañaba su jardín. Un día, su nieta Karina le regaló una maceta con flores; luego, una sobrina le regaló otra maceta y así se fue haciendo de un jardín artificial lleno de macetas con diversas plantas de sombra.
María estaba feliz, y todos los días veía y cuidaba de sus plantas, incluso les hablaba y hasta les puso nombre a cada una de ellas.
Tener un hobbie es muy importante para las personas adultas mayores, que muchas veces pasan el tiempo aburridas y los días se les hacen interminables.
El hecho de cuidar de sus plantas no solo es un hobbie, sino toda una responsabilidad, pues hay que regarlas, abonarlas, podarlas y cuidarlas. Además, alegran y dan vida al hogar. Sigamos el ejemplo de María, que tiene un hobbie como es el de la jardinería.
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