Los niños, al tener su sistema inmunológico en desarrollo, suelen enfermarse con mayor frecuencia; sin embargo, ¿cuándo deja de ser normal y es necesario preocuparse?
La neumóloga pediatra Wendy López brinda recomendaciones para que los padres sepan identificar las señales de alerta.
Lo habitual es que un menor presente entre seis y diez infecciones respiratorias al año. Incluso, esta cifra puede aumentar si asiste al colegio o tiene hermanos mayores.
“No hay que enfocarse tanto en la cantidad de episodios, sino en la intensidad y duración de ellos”, recalca la especialista.
Aunque estos cuadros suelen ser comunes durante la infancia, es importante acudir a un especialista si se presentan junto con tos crónica, bajo peso, decaimiento o silbidos en el pecho.
Durante estos episodios, lo recomendable es que el niño no asista a clases, ya que podría empeorar su estado de salud o contagiar a sus compañeros.
“Los padres deben asegurarse de que el niño complete su tratamiento y, de preferencia, evitar el contacto con personas enfermas para prevenir recaídas”, sostiene López.
Como medidas de cuidado sugiere dar prioridad al lavado de manos, al descanso adecuado, la actividad física y una buena alimentación.
Además, es fundamental mantener al día las vacunas contra la influenza y el neumococo.
DATITO
No existe una fórmula ‘mágica’ que evite por completo que el pequeño se enferme. En el caso de las vacunas, ayudan a prevenir cuadros graves.
Contenido GEC