Migajas de amor: ¿por qué aceptamos tan poco cariño en una relación?
No debería sentirse como un premio que alguien te escriba, te busque o te demuestre cariño. ¿Por qué terminamos aceptando tan poco? Un psicólogo explica las posibles causas detrás de esta conducta.
A veces, el miedo a quedarse sola, la costumbre o el temor a perder la relación hacen que termines aceptando como normal una dinámica en la que las muestras de cariño son cada vez más escasas. Foto: Istock / IA.
¿Tienes que pedirle a tu pareja un abrazo, una palabra bonita o un detalle para sentirte querida? Si tienes que insistir para recibir muestras de afecto, el problema no es solo lo que él no hace, sino lo que tú empiezas a aceptar: una relación donde las migajas terminan pareciendo suficientes.
“El problema empieza cuando una mujer deja de preguntarse si recibe el amor que necesita y comienza a conformarse con lo que su pareja está dispuesta a darle. Poco a poco, puede normalizar la carencia afectiva y terminar creyendo que pedir más es exigir demasiado”, explica el psicólogo Ítalo Arrúe.
A veces, el miedo a quedarse sola, la costumbre o el temor a perder la relación hacen que termines aceptando como normal una dinámica en la que las muestras de cariño son cada vez más escasas. Foto: Istock / IA.
¿POR QUÉ UNA MUJER LLEGA A ESE PUNTO?
Hay varios factores, pero estos son los cinco más frecuentes:
MIEDO AL ABANDONO. Piensa que, si exige más afecto o pone límites, su pareja la dejará. Por eso prefiere conformarse antes que arriesgarse a perderlo.
BAJA AUTOESTIMA. Puede creer, incluso sin darse cuenta, que no puede aspirar a una relación más sana.
ESPERAR A QUE ÉL CAMBIE. Se aferra a la versión que conoció de él al comienzo o a la que imagina que puede llegar a ser.
MIEDO A RECONOCER LA REALIDAD. Aceptar que la pareja no quiere o no sabe construir el vínculo que necesita puede ser doloroso, así que resulta más fácil justificarlo.
MODELOS APRENDIDOS. Si creció viendo relaciones donde una persona daba mucho y la otra poco, puede haber aprendido a vivir el amor desde la resignación.
DATITO
Hablar de tus necesidades no es exigirle a tu pareja que cambie; es decirle qué necesitas y descubrir si ambos están dispuestos a construir una relación donde los dos se sientan queridos.