Es difícil creer en uno mismo cuando estamos rodeados de un ambiente donde solo se critica, se señalan los defectos, se desprecia, se desvaloriza y se vive a expensas de los demás. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado esos sentimientos.
Pues llegó la hora de decir “hasta aquí nomás” y destacar que, si bien tenemos defectos y limitaciones, también contamos con virtudes que moldean nuestro carácter y guían nuestra conducta.
Olvídate de que necesitas a otros para que validen tu existencia; recuerda que el amor empieza por ti. Así que trabaja en darle un impulso a tu autoestima: piensa en ti, quiérete mucho y sé la persona que siempre quisiste ser.
Piensa en tus cualidades
Haz una lista de cosas que amas de ti. Léela cada día, y de vez en cuando ve añadiendo más cualidades, recuérdate lo valiosa que eres y deja atrás los juicios y las expectativas.
Para escribirla, piensa en cada detalle detenidamente y encuentra lo que más te gusta de ti. Guíate por algunas características personales (cuerpo, fuerza, talento, cualidad, capacidad o sentimientos).
Recuerda que la única persona con la que estarás el resto de tu vida eres tú misma, por lo que cultivar una buena relación con el propio ser es el vínculo más fiel y permanente que se puede tener.
Tal vez pensar solo en ti te suene algo egoísta; sin embargo, no se trata de abusar de los demás, sino de poner límites, descansar, atender tu salud y recargar energías.
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