El ictus es un accidente cerebrovascular que sucede cuando el cerebro deja de recibir sangre de forma adecuada. Puede pasar de un momento a otro y dejar secuelas como dificultad para hablar, moverse y, en el peor de los escenarios, morir.
El médico neurólogo David Cisneros explica que: “El ictus es una de las tantas formas de describir lo que es un accidente cerebrovascular (ACV), lo que comúnmente llamamos derrame cerebral. Y es la emergencia neurológica más frecuente a nivel mundial y la más discapacitante”.
Agrega también que las causas más comunes del ictus son las enfermedades metabólicas o riesgos cardiovasculares, como hipertensión, diabetes y obesidad. Además, el consumo de tabaco también es un factor clave.
“Las secuelas del ictus dependen de qué parte del cerebro fue afectada, cuánto tiempo estuvo sin riego sanguíneo y qué tan rápido recibió atención médica. Varía desde parálisis, dificultad para hablar y, en el peor de los casos, puede causar la muerte”, advierte el experto.
Las personas con graves cuadros de estrés pueden desarrollar problemas cardíacos como arritmias, y esto aumenta considerablemente el riesgo de sufrir un ictus.
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