Escuchar y leer ‘el mar’ (masculino) o ‘la mar’ (femenino) nos lleva a dudar sobre cuál de estas formas es la correcta y la Real Academia Española (RAE) aclara que ambas lo son.
Ello se debe a que ‘mar’ es un sustantivo ambiguo, es decir, que se puede usar en masculino y en femenino sin alterar su significado.
‘El mar’ es de empleo común en medios de comunicación y textos científicos (el mar está frío). Y en plural se usa el masculino (los mares están sucios).
‘La mar’ se prefiere en la poesía, en expresiones literarias o en la jerga de los pescadores y marineros. Algunas frases sí exigen el femenino (hacerse a la mar) o el masculino (un mar de lágrimas).
Otros sustantivos ambiguos son:
Aunque históricamente ‘calor’ fue un sustantivo ambiguo (en que era válido usar ‘el calor’ y ‘la calor’), la RAE explica en su glosario moderno que en el español estándar actual se considera a ‘calor’ como un sustantivo masculino, ‘el calor’, por lo cual el uso en femenino de ‘la calor’ se desaconseja en contextos cultos o formales. O sea, debemos decir y escribir ‘el calor’, nunca ‘la calor’.
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