
Ayudar a tu pareja cuando atraviesa una mala racha es parte de construir una relación. El problema aparece cuando ese apoyo, que debía ser temporal, se vuelve permanente y, casi sin darte cuenta, terminas pagando sus gastos, sus deudas y haciéndote cargo de sus responsabilidades. Entonces, ¿cómo saber si estás apoyando o manteniendo a la otra persona?
Para el psicólogo Ítalo Arrúe, la diferencia está en la actitud que ambos tienen frente a la situación. “Ayudar implica que existe una dificultad puntual y que la otra persona también está haciendo algo para salir adelante. Si uno resuelve siempre y el otro se acomoda, ya estamos hablando de una dinámica desigual”, explica.

Una señal de alerta aparece cuando tu pareja da por sentado que cubrirás sus gastos, no muestra interés por generar ingresos o se molesta cuando intentas poner límites. Incluso puedes empezar a sentir culpa por decir que no, pese a que la situación ya está afectando tus propias finanzas.
“Amar a alguien no significa asumir sus responsabilidades. Si ayudar te está generando preocupación o resentimiento, es momento de revisar los acuerdos de la relación”, advierte Arrúe.
Definir cuánto tiempo durará el apoyo y cómo tu pareja puede recuperar su independencia económica evitará que esa ayuda termine convirtiéndose en una carga.










