Familia

¿Discutes con tu pareja por WhatsApp? No lo hagas

Genera dudas, malas interpretaciones y resentimiento en la relación. Mejor hablen personalmente.

El WhatsApp se ha convertido en un excelente vehículo de comunicación, debido a la rapidez para enviar y recibir mensajes. Sin embargo, no todo es bueno. Liliana Tuñoque, psicoterapeuta de la Clínica Internacional, sostiene que las discusiones de pareja no deben darse a través de este medio porque al no percibir gestos, actitudes o emociones, el problema no se solucionará de la manera más adecuada. Peor aún, dejará más dudas. 

FRENTE A FRENTE
"Las discusiones de pareja que se dan por WhatsApp y luego no se conversan frente a frente pueden causar confusión, incomodidad y hasta resentimientos. Eso se va acumulando y llegará un momento en que exploten y traigan al diálogo actual aquellas cosas que no quedaron claras anteriormente", sostienes la experta. 

¡NO LO SIGAS!
Si tu galán inicia la discusión por WhatsApp, ¡no lo siga! Dile que luego hablarán personalmente el tema. En el caso de que insistas, no respondas los mensajes. Con el pasar de las horas se calmará y cuando se vean cara a cara, el diálogo será más fluido. 

via GIPHY

Si te interesó lo que acabas de leer, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por , , y puedes suscribirte a nuestro newsletter.

Tags Relacionados:

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Te puede interesar:

La confianza en la pareja: necesaria y saludable

Refuerza tu autoestima con estos consejos y aleja a las personas tóxicas de tu vida

¿Crees que tu pareja es posesiva? Psicóloga enumera seis conductas frecuentes en este tipo de personas

¿Cómo mantener el diálogo después de una separación cuando hay hijos de por medio?

Más en Familia

Víctor y María Luz, de Lima Este: “Fierros y cemento salen como el pan”

¿Es normal que un niño se enferme a cada rato?

Intoxicaciones por silicona líquida en niños: un riesgo más común de lo que imaginas

Mundo Escolar: ¿Cuáles son las muletillas que más usamos los peruanos?

Cuatro hábitos sencillos que ayudan a reforzar la salud mental

Ansiedad y apetito: cómo el estrés puede hacerte comer más