Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un cebichito de entrada y, de fondo, un chicharrón de pescado con salsa criolla. Para tomar pidió una chicha morada fresquecita. “María, las preocupaciones afectan a todos: la falta de dinero, los problemas familiares, en el trabajo. Encima, se acerca el fin de año y la gente busca platita para pasar unas fiestas bonitas. Como si fuera poco, nadie se siente seguro por la delincuencia y, encima, tenemos el fenómeno El Niño que se viene con todo. Toda esta presión hace que la gente esté a punto de estallar.
Los niveles de ansiedad se disparan y motivan discusiones, escándalos, peleas y hasta crímenes. Es en las situaciones difíciles cuando debemos serenarnos. Hay que afrontar la vida con optimismo. Una mentalidad positiva fomenta el pensamiento creativo y nos ayuda a resolver problemas. Además, reduce los niveles de estrés, mejorando el bienestar y la productividad. No se trata de olvidar los problemas y riesgos, sino de dejar de verlos como una barrera. Aquí te dejo unos tips:
Qué buenos consejos de Gary. Me voy, cuídense.
Contenido GEC