
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un adobo de chanchito con arrocito. Para tomar pidió una jarrita de limonada heladita. “María, el calor, el tráfico infernal, el estrés por la violencia en las calles y la subida de los precios tiene nerviosa a la gente.
En los atolladeros de tránsito, los chofeferes aprovechan para decirse de todo y algunos hasta se pelean a golpes. Ya desde que salen de casa la gente reniega en los buses, por el sudor, la falta de trabajo o los bajos sueldos.
Según cifras oficiales, el 70% de los trabajadores peruanos sufre estrés crónico, el 16% padece de burnout (agotamiento laboral), superando el promedio de la región, y cerca del 80% de la población experimenta ansiedad o estrés vinculado a la inseguridad ciudadana y la crisis económica. Números contundentes de cómo estamos. Y si a eso le agregamos la próxima llegada del fenómeno El Niño, se convierte en una bomba molotov. Por eso hay que cambiar nuestra forma de asumir la vida. Debemos ser más alegres, divertidos y resilientes.
Compartamos con los amigos, la familia y los hijos. Hay que salir a bailar, al cine, a pasear o practicar algún deporte. Los expertos piden que hagamos al menos 30 minutos al día de actividad física para liberar endorfinas y reducir la tensión muscular.
También debemos dormir entre 7 y 8 horas cada noche y apagar el celular antes de dormir, a fin de disminuir el cortisol. Hay que priorizar el consumo de frutas, verduras y mantenerse bien hidratado durante el día.
Ah, y no dejes de bailar y cantar. Alegra el alma. Lo puedes hacer en el FestiTrome, que se realizará este sábado 24 de octubre en el anfiteatro del Parque de la Exposición. Apunta bien: de 3 de la tarde a 11 de la noche podrás tonear de lo lindo con los Hermanos Yaipén, Marisol y La Magia del Norte, Alma Bella, Orquesta Candela, Ernesto Pimentel, Giuliana Rengifo, Zaperoko y Amor Rebelde. Las bellas Janet Barboza y Dorita Orbegoso serán las conductoras. Ya no tienes pretextos para evadir la alegría. ¡Ven a desestresarte con nosotros!”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








