
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una pechuga de pollo a la parrilla con papas doradas, arrocito y ensalada fresca. “María, el Ministerio de Educación, a través del Pronabec, decidió suspender la convocatoria a la Beca Generación del Bicentenario por falta de dinero.
La decisión deja en incertidumbre a más de 300 jóvenes que ya habían sido admitidos en universidades del extranjero y esperaban el financiamiento estatal. Esa es una noticia lamentable y grafica cuáles son las prioridades de este gobierno izquierdista.
Prefieren gastar miles de millones de dólares en un elefante blanco como Petroperú, lleno de burócratas con planillas doradas que incluyen bonos y hasta jugosas utilidades, ¡cuando no tienen ganancias!.
Todos los países que hoy son potencia invirtieron primero en convertir los colegios en instituciones de primera, y que sus universidades sean fuente de conocimiento y de avances científicos. Aquí se hacen los locos. En lugar de apoyar a los talentos en beneficio del Perú, les ponen cabe”.
“En un mundo donde la tecnología es el futuro, preferimos desperdiciar dinero en empresas en quiebra o construir sedes de playa para los congresistas, que en preparar científicos y profesionales de primer nivel.
Según datos oficiales, el Congreso de la República gasta al año 1700 millones de soles en sueldos, asesores, gollerías como autos nuevos y los seguros médicos privados más caros para los parlamentarios y toda su familia, además de comida y viajes de primera.
Con ese dinero fácil se financian los estudios universitarios o de posgrado de cientos de alumnos talentosos, que luego deberían regresar a nuestro país a trabajar en la administración pública o en generar empresas que den trabajo.
Esperamos que se cambie esta situación y el Pronabec financie a través de la Beca Generación del Bicentenario a los estudiantes que lo necesitan. El Perú no puede quedarse atrás en la carrera por la tecnología y en la generación de riqueza”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








