La aparición de las nuevas variantes del COVID-19, ERIS y PIROLA, ha tomado las portadas de noticias a nivel mundial. Aunque estas variantes han demostrado ser menos mortales, su relevancia no debe ser subestimada. La capacidad de un virus para mutar y adaptarse subraya la necesidad de que, más que nunca, prestemos atención a nuestro sistema inmunológico.
El doctor Sebastián Arrieta, experto en Medicina de la Obsesidad comenta que el sistema inmunológico es nuestro escudo primordial, no solo contra esta nueva variante, sino contra una amplia variedad de amenazas a nuestra salud. Además, es esencial recordar que la fortaleza de nuestro sistema inmunológico no solo depende de vacunas o medicamentos, sino también de cómo cuidamos y nutrimos nuestro cuerpo y mente día tras día.
Por ello, es imperativo que tomemos medidas proactivas para fortalecer nuestras defensas naturales. A continuación, presentamos 5 formas, respaldadas por investigaciones clínicas en humanos, de potenciar tu sistema inmunológico en estos tiempos desafiantes.
Según un estudio publicado en la revista Sleep, dormir menos de 6 horas aumenta nuestra susceptibilidad a los resfriados. El sueño es esencial para que nuestro sistema inmunológico funcione a pleno rendimiento.
Una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y grasas saludables, como las que se encuentran en el aceite de oliva y el pescado, puede ayudar a fortalecer las defensas naturales del cuerpo, tal como lo confirma un estudio en The American Journal of Clinical Nutrition.
No solo es bueno para el corazón y la mente. Un estudio de la Universidad de Bath en el Reino Unido sugiere que el ejercicio moderado puede mejorar nuestra respuesta inmunológica, combatiendo eficazmente infecciones.
Un estudio del Carnegie Mellon University reveló que el estrés crónico interfiere con la capacidad del sistema inmunológico para responder a las hormonas que regulan la inflamación, lo que puede resultar en un mayor riesgo de enfermedad. Técnicas de relajación como el yoga, la meditación y la atención plena pueden ser útiles.
Se estima que el 70% de las células inmunológicas se encuentran en el intestino. Un estudio del Frontiers in Immunology mostró que un equilibrio de bacterias saludables en el intestino potencia el sistema inmunológico. Consumir probióticos y alimentos fermentados puede ayudar.
decuado nivel de antioxidantes: Los antioxidantes protegen las células del cuerpo contra radicales libres. Un artículo en The Journal of Clinical and Cellular Immunology respalda que los antioxidantes, que se encuentran en frutas como las bayas, verduras, nueces y algunos tés, pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico al proteger las células inmunológicas.
El alcohol puede suprimir la función del sistema inmunológico, según un estudio publicado en Alcohol Research. Por otro lado, el tabaco es conocido por afectar adversamente la respuesta inmunológica.
En resumen, potenciar nuestro sistema inmunológico es un compendio de pequeñas acciones diarias. Más que buscar soluciones mágicas, la clave está en adoptar un estilo de vida saludable y equilibrado. La ciencia lo respalda, y tu cuerpo lo agradecerá. ¡A cuidarnos!
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