Hace unos días, un conocido entrenador argentino sufrió un infarto mientras ofrecía una conferencia de prensa. El hecho sorprendió porque, a simple vista, la persona parecía gozar de buena salud. Pero el caso abre una pregunta clave: ¿qué puede llevar a un hombre de 40 años, aparentemente sano, a sufrir un accidente cardiovascular?
La cardióloga Dayana Serpa advierte que hoy los infartos ya no son exclusivos de adultos mayores. “Estamos viendo cada vez más casos en hombres jóvenes, incluso desde los 30 años, por estrés crónico, tabaquismo y antecedentes familiares”, explica.
“Si en tu familia hay antecedentes de infartos, debes realizarte chequeos médicos, incluso si no presentas otros factores de riesgo, porque la herencia pesa”, advierte la especialista.
Los síntomas más frecuentes incluyen dolor o presión en el pecho, falta de aire, sudor frío, mareos, palpitaciones y dolor que puede irradiarse hacia el brazo o la mandíbula.
Y aunque muchas veces se asocia el infarto con la obesidad, no siempre es así.
“Un hombre físicamente saludable también puede infartarse si vive bajo estrés crónico”, precisa Serpa. Por eso, controlar los factores de riesgo y hacerse chequeos a tiempo es tan importante como mantener una buena condición física.
DATITO
Serpa aclara que tomar café no predispone por sí solo a sufrir un infarto. Sin embargo, advierte que su consumo en exceso sí podría elevar la presión arterial en la sangre.
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