Familia

Terminar el año con gratitud: el ejercicio que reduce la ansiedad y potencia la resiliencia

En su columna semanal, la psicóloga Juliana Sequera explica cómo la gratitud auténtica ayuda a integrar aprendizajes, reducir la ansiedad y fortalecer la resiliencia al cerrar el año.
El poder de agradecer lo pequeño. Foto: composición/Istock

Cerrar el año desde la permite reconocer lo que nos sostuvo incluso en los días más complejos.

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Agradecer lo pequeño no significa negar el dolor, sino darle espacio a lo que también nos dio fuerza: un mensaje oportuno, una conversación honesta, un descanso necesario o una lección inesperada.

La gratitud real entrena al cerebro para identificar recursos internos, reducir la ansiedad y ampliar la mirada.


El poder de agradecer lo pequeño. Foto: Istock

Practicar la gratitud es un ejercicio mental poderoso que no solo te hace sentir bien, sino que remodela físicamente tu cerebro para ser más resiliente, positivo y enfocado en soluciones.

Hacer un cierre consciente puede incluir escribir aprendizajes, reconocer límites que protegieron nuestra paz y agradecer vínculos que acompañaron.

La gratitud no exige perfección; invita a integrar la luz y la sombra. Cuando agradecemos con honestidad, preparamos el corazón para recibir el nuevo año con más claridad.

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