Tres hermanos crecieron viendo a sus padres preparar gelatos artesanales. Aunque cada uno estudió una carrera distinta, un viaje a Italia despertó en Melissa, Chiara y Renzo Martorell la pasión por este postre y los llevó a crear Anacapri. Hoy, cuatro años después, su marca ya cuenta con cuatro tiendas en Miraflores, Punta Hermosa, Asia y San Isidro, y quieren ser referente del gelato en el Perú.
Tienen locales en Miraflores, Punta Hermosa, Asia y ahora en San Isidro. ¿Cuál dirían que es el éxito de su negocio?
Melissa: La pasión. Todo lo hacemos con mucho cariño y amor para que los clientes vivan la mejor experiencia. Cuidamos la calidad de los productos, los procesos y buscamos que cada persona se sienta como en casa. Y eso se refleja en todas nuestras sedes.
Muchos emprendedores empiezan con muchas ganas y fracasan en el camino. ¿Cuáles son las claves para mantenerse en el mercado?
Melissa: No rendirse, porque al inicio hay mucho sacrificio. Tengo la suerte de contar con mis hermanos, que son mi mejor apoyo. Hay que seguir remando incluso cuando uno siente que ya no puede más, porque al final ese esfuerzo te permite lograr grandes cosas.
¿Cómo deciden abrir nuevas tiendas? ¿Realizan un estudio de mercado?
Melissa: Sí, hacemos estudios de mercado, pero también nos guiamos mucho por lo que nos piden nuestros clientes. Siempre los escuchamos y buscamos acercarnos a donde están.
Para todo emprendedor es importante que el cliente vuelva. ¿Por qué creen que los clientes regresan a Anacapri?
Chiara: Porque se sienten como en casa. Muchos clientes se han fidelizado con la marca. Anacapri tiene una historia familiar y eso se transmite. Además, somos pet friendly, ofrecemos un gelato de gran calidad, innovamos constantemente con nuevos productos y escuchamos a nuestros clientes para seguir mejorando.
¿Creen que el Fenómeno de El Niño ha influido en el mayor consumo de helados?
Melissa: Creo que, con el paso de los años, el consumidor peruano también consume gelato en invierno. Sin embargo, el Fenómeno de El Niño hace que el verano se prolongue un poco más, especialmente favoreciendo el consumo de los sorbetos, que son gelatos más refrescantes.
¿Cómo se ven en cinco años?
Renzo: Me veo con quince tiendas en todo el país y convirtiendo a Anacapri en el referente del gelato en el Perú.
¿Cuántos sabores ofrecen?
Chiara: Tenemos 32 sabores disponibles en vitrina, pero en total contamos con más de 40 variedades.
¿Tienen opciones para personas con restricciones alimenticias?
Renzo: Sí. Tenemos opciones para diabéticos, celíacos, personas que están a dieta, además de productos para mascotas y bebés.
¿Qué diferencia a Anacapri de la competencia?
Renzo: La experiencia y la calidad. No solo vienes por un postre; vienes a un espacio tranquilo para disfrutar con amigos o en familia. Queremos que las personas salgan felices.
¿Cómo ven a la competencia?
Melissa: Es positiva porque nos obliga a mantener la calidad. Al final, el gran beneficiado es el cliente. Además, el mercado peruano sigue creciendo y todavía hay espacio para todos.
¿De qué errores aprendieron?
Renzo: Aprendimos a planificar mejor la producción y organizarnos. Antes muchas tareas eran redundantes; ahora tenemos roles bien definidos y eso hace que todo funcione de manera más eficiente.
¿Cómo mantienen un flujo de caja saludable?
Chiara: Tenemos una buena relación con nuestros proveedores, lo que nos permite organizar mejor los pagos. También planificamos la producción para reducir mermas, analizamos en qué estamos gastando de más, organizamos los horarios del personal según el flujo de clientes y buscamos aumentar el ticket promedio incorporando nuevos productos, como cafés y focaccias.
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