¡APRENDIENDO CON TROME! Su nombre está en iglesias, colegios, calles y hasta en la Policía Nacional, pero detrás de santa Rosa de Lima hay una historia que va mucho más allá de la imagen religiosa que todos conocemos. Un día como hoy, 24 de agosto de 1617, murió en Lima quien años después se convertiría en la primera santa de América. Estos son cinco datos que debes conocer sobre ella.
NO SE LLAMABA ROSA
Nació como Isabel Flores de Oliva, en Lima, en 1586. Según la tradición, comenzaron a llamarla Rosa desde niña por su belleza y, años después, adoptó ese nombre.
RECHAZÓ EL MATRIMONIO
Tuvo un pretendiente adinerado, pero, pese a la insistencia de su familia, decidió consagrar su vida a Dios. Se convirtió en terciaria dominica, lo que le permitió llevar una vida religiosa sin abandonar su hogar.
FUE AMIGA DE SAN MARTÍN DE PORRES
Ambos vivieron en Lima durante la misma época y compartieron su vocación de servicio. Se conocieron mientras ayudaban a enfermos y personas necesitadas.
¿POR QUÉ SE CELEBRA EL 30 DE AGOSTO?
Aunque murió el 24 de agosto de 1617 (a los 31 años y a causa de una tuberculosis), ese día la Iglesia celebraba a San Bartolomé y, como no podían compartir día, su festividad fue fijada el 30 de agosto.
ES LA PRIMERA SANTA DE AMÉRICA
Fue canonizada en 1671 por el papa Clemente X. Es patrona de América y Filipinas, así como de la Policía Nacional del Perú y de las enfermeras peruanas.
DATITO
Tras la muerte de santa Rosa de Lima, se recogieron testimonios de más de 120 supuestos milagros atribuidos a ella. Sin embargo, luego de un riguroso proceso de investigación, la Iglesia católica reconoció nueve para su canonización: cinco ocurrieron en el Perú y cuatro en Italia. Todos sucedieron después de su muerte e incluyen casos de personas que volvieron a caminar o superaron enfermedades consideradas incurables.
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