El entrenador de los Kentucky Wildcats, John Calipari, comparte una foto de un minero de carbón que salió corriendo del trabajo para el primer juego de su hijo. (Twitter: @UKCoachCalipari)
El entrenador de los Kentucky Wildcats, John Calipari, comparte una foto de un minero de carbón que salió corriendo del trabajo para el primer juego de su hijo. (Twitter: @UKCoachCalipari)

Un minero de carbón que salió corriendo del trabajo para llevar a su familia a un juego de práctica de los Wildcats de la Universidad de Kentucky se ha convertido en en Internet, luego de que una de las fanáticas del equipo publicara una foto de él en sus .

En la fotografía subida a se muestra al hombre, identificado como Michael McGuire, vestido con su uniforme de trabajo que incluían unas botas pesadas; sin embargo, aquello que más llamó la atención fue que sus brazos y su rostro estaban cubiertos de polvo de carbón negro. La imagen también muestra al trabajador sentado junto a su hijo en las gradas durante el juego del sábado pasado del equipo azul y blanco que se jugó en Pikeville, en el este de Kentucky.

La foto viral fue captada por la fanática del Kentucky, Sue Kinneer, quien publicó la imagen en varias páginas de seguidores de los Wildcats en con la esperanza de que alguien del personal del entrenador la viera y le enviara un autógrafo al pequeño.

El plan funcionó

El entrenador del Kentucky, John Calipari, se pronunció a través de su cuenta de Twitter asegurando que le regalará entradas al niño. “El sueño americano de mi familia comenzó en una mina de carbón de Clarksburg, WV, por lo que esta imagen llega a casa. Por lo que me han dicho, después de su turno, corrió para estar con su hijo y ver a nuestro equipo. ¡No sé quién es, pero tengo boletos para él y su familia en Rupp para ser tratados como VIP!”, tuiteó.

McGuire trabaja bajo tierra

McGuire habló con WKYT y reveló que trabaja bajo tierra y que aquel día de la foto solo tenía 45 minutos para llegar al juego cuando salió del trabajo el sábado y que no quería perderse la primera experiencia de baloncesto de su hijo Easton. “Era ir directamente allí o perder la mitad del juego para ir a casa y tomar una ducha y todo”, contó.

Luego dijo que su pequeño la pasó muy bien y que ahora se encuentra ansioso por ir a un partido en casa en el Rupp Arena en Lexington.

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