Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un pulpito al olivo y un arroz con mariscos y langostinos, calamares y conchas. Para tomar pidió un jarrita de chicha morada fresquecita. “María, hoy se celebran en todo el país Halloween y el Día de la Canción Criolla. Por todas partes habrá fiestas, licor y mucho desbande. Desde adolescentes hasta gente madura. Discotecas, peñas, karaokes y locales de cumbia estarán llenos. Pese a la crisis económica y la inseguridad, la gente quiere divertirse. Pero hay que tener mucho cuidado, no excederse y menos tomar hasta morir. Sobre todo no hay que meterse en peleas”.
“Ahora cualquiera anda armado y no duda en disparar. Se ha perdido la empatía, el respeto al otro. Te balean y escapan. Por eso, si alguien busca pelea, lo mejor es retirarse. Eso no es cobardía, es seguridad, aplomo. Y los que salgan con carro, no tomen licor. Sin tragos también se pueden divertir sanamente, bailando y riendo con los amigos. En todo caso, se puede llamar a un taxista conocido o por aplicativo. Nada de agarrar al primero que se encuentre en la puerta del local de fiestas, menos si uno está ebrio. Tampoco hay que lucir riquezas. Nada de celulares de alta gama, joyas o relojes de miles de dólares. Es como decir al ladrón: ‘ven atácame’. Sigue estos consejos:
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