Pancholón se confiesa en el sauna
Pancholón se confiesa en el sauna

El Chato Matta llegó al restaurante por un cebichito con chicharrón de calamar y un pescado a la chorrillana con ajicito. Para tomar pidió chicha morada.

“María, el gran Pancholón me llamó para invitarme al saunita. ‘Chatito, tú eres mi único amigo, vente volando porque el chinito Richard está cambiando las hierbas y va a poner cascaritas de naranja. Cuídate de que te vean los envidiosos y malaleche’.

Cuando llegué, el abogado mujeriego lucía un cadenón de oro en el cuello. ‘Causita, el viernes estuve en un local repleto de salseros. Se presentaba mi orquesta preferida N’Samble, que celebra sus 21 años de la mano de mis brothers Charles y Sandro.

Cuando los cantantes me vieron se emocionaron y me dedicaron la canción ‘Dios mío, haz que me enamore’: ‘Dios mío, haz que Pancholón se enamore, viejo zorro/ es muy difícil eso/ Dios mío, haz que me enamore/ No quiero ya más aventuras/ No quiero más esos amores/ Que no me inspiran ternura.../ Oye, quiero mandar un saludo especial al maestro Pancholóooon. Está suelto en plaza’.

A Pancholón se le subió el ron a la cabeza, le dio la nostalgia y recordó sus travesuras de caminante. ‘Causita, hace unos días me llamó mi amigo ‘Chencho’, de mi barrio de San Martín de Porres, para contarme que el doctor Chotillo había estado en el barrio, en una cubanada.

Escuchó que Chotillo decía a varias personas: ‘Mi maestro es Pancholón, él me dio color. Yo era un estudiante de medicina sano, nací en un óvalo porque no tenía esquina ni calle, pero un tiempo me hizo llorar sangre porque me partió con mi hermosa ‘burrier’, con quien me iba a casar.

Pero lo perdono, porque me abrió los ojos y no me casé con esa mujer. Me salvé’. Cuando ‘Chencho’ me contó eso, me puse mal. Estoy arrepentido de haberlo partido. Yo solo pensaba en sexo. Ella era su ‘bobo’ y él se quiso suicidar porque era un mujerón. Chotillo hoy es un médico reconocido. Al escuchar la canción de N’Samble, le pido al Señor que haga que me enamore. No deseo hacer sufrir más a las mujeres de mi larga lista.

Algunas están ilusionadas en casarse conmigo, como la tóxica, que huele mis calzoncillos. Pero toda la vida he sido callejero y así moriré. No soy hombre de una sola mujer. Las amo a todas.

Pronto les contaré del tratamiento que me estoy haciendo para tener más energía, mejor que el ‘chip’ de ‘Cachín’. ¡Dios, ayúdame a cambiar!’”. Ese señor Pancholón es demasiado cochino y sinvergüenza. Terminará solo. Me voy, cuídense.

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC