La población vive alterada por las elecciones generales del pasado domingo.
La población vive alterada por las elecciones generales del pasado domingo.

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un estofado de pollo con presa grande y arroz blanco graneadito. Para tomar pidió una jarrita de emoliente. “María, los que vivimos en una gran ciudad como Lima, donde las distancias son largas, el tráfico un infierno y la inseguridad nos ataca todos los días, estamos expuestos a un estrés enorme que al final afecta nuestra salud. Peor aún en estos días que la población vive alterada por las elecciones del pasado domingo. Veo gente en la calle que se pone a pelear por sus puntos de vista. Al estrés lo llaman el ‘mal silencioso’ o la puerta hacia enfermedades, como cáncer, vitiligo, infartos o episodios de aneurisma. Una de las profesiones que está sometida a mucha presión es la de periodista”.

“Tú sabes cómo es recorrer la cancha, escribir veloz, ayudar en el cierre de edición y hacer los cambios de último minuto. Uno de mis colegas, que era un ‘tigre’ reporteando hasta de madrugada, sin horario de salida, finalmente cayó enfermo y muy mal. Le dio un ‘surmenage’. Su organismo no aguantó tanta exigencia, tan pocas horas de sueño, un mal hábito alimenticio y nada de esparcimiento. Por eso, uno debe manejar sus tiempos. Cuando hay que trabajar, se debe hacer con alma, corazón y vida. Pero también debemos respetar nuestros días de descanso y relajarnos. Hay que salir a pasear con la familia, reírnos, visitar a los amigos, jugar fulbito, ir al cine, viajar, bailar y gozar de la vida, que es el bien más preciado. El estrés causa, además, úlceras gástricas, dolores de cabeza y nos cambia el ánimo, siendo la familia la más perjudicada. Algunos consejos:

Mantén un estilo de vida saludable, con dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente sueño.

Reserva tiempo para actividades que disfrutes, como leer, bailar, pasear o jugar. Eso mejora el estado de ánimo.

Si el estrés es persistente o te afecta bastante, busca la ayuda de un profesional.

Dale importancia a los hobbies que te encantan y que ansíes. Olvida el trabajo por un momento”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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