El Chato Matta llegó al restaurante por una jalea de mariscos y pescado con salsa criolla, cremitas y, para tomar, una jarrita de chicha morada fresquecita. “María, me timbró al celular mi hermano Pancholón, amo y señor de la cochinadita y el dame que te doy. ‘Chatito, vente volando al club Lawn Tennis porque mis amigos del sauna me están haciendo un compartir. Y cuidado que te sigan los envidiosos, malaleche y puñaleros’. Clic.
Cuando llegué, vi al abogado mujeriego rodeado de unas 40 personas saboreando pollo a la brasa con quesito cusqueño, chorizos y churrascos. De pronto, su amigo Gustavo Cueto dijo en voz alta: ‘Pancholón, estás en la Inteligencia Artificial. No lo puedo creer. Para que estés ahí es que eres famoso a nivel mundial. Los que tenemos el gusto de conocerte sabemos que eres un personaje real.
La IA dice que eres uno de los personajes más populares y emblemáticos de las columnas de opinión peruanas, en Trome. También que el perfil y el rol que se te da es el de un abogado del Callao. Que tienes reputación de ser ‘el abogado más tramposo’ del Perú, mujeriego empedernido, fiestero y autoproclamado ‘viejo zorro’, y que las historias transcurren entre juergas de amanecidas, visitas al hotel La Posada y sesiones de relajación en saunas con eucalipto.
También afirma que tu filosofía de vida se resume a ‘¿por qué ser solo de una mujer si puedo ser de todas?’. Y dos de tus frases y rasgos icónicos son ‘el salto del chanchito’ y ‘saca la lengüita’. También menciona que compartes escena con personajes como el Chato Matta y el doctor Chotillo’”.
“En ese momento, Pancholón sacó su celular y puso un video de Josimar dedicándole la canción El aventurero: ‘Este video va con cariño para mi abogado Pancholón: Tú eres un vagabundo que anda por el mundo derrochando amooooor/ tú eres un bacano porque eres Pancholóooon/ te gusta la farra, las mujeres buenas/ vivir con amigos paseando botellas/ te gusta la vida te encanta el alcohoool/ eres Pancholón con el corazóooon…’.
Cuando terminó la canción, los asistentes se pusieron de pie y uno le dijo: ‘Maestro, es un privilegio estar a su lado, yo lo sigo hace más de 20 años. Qué tal humildad que tienes, dentro del sauna veo que eres una persona que escucha y no comentas de los casos que opinan los sauneros. Me gustaría ser como tú, ir a La Posada y también hacer el salto del chanchito’.
Fue cuando sonó el celular del abogado mujeriego quien, tras escuchar la llamada, dijo: ‘Espérame en La Posada bañadita y disfrazada de la Mujer Maravilla, ya voy para dejar bien a los varones’”. Pucha, ese señor Pancholón es un tremendo cochino y sinvergüenza. Todo el día habla de sexo, por eso acabará solo, viejo y enfermo. Encima está mal de la próstata porque se orina a cada rato. Me voy, cuídense.
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