Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un rico estofado de pollo, presa grande, arroz blanco graneadito, papita amarilla, rocotito molido y una jarrita de emoliente tibiecito. “María, ayer te comentaba que la gente se ha digitalizado. Ahora todos estamos pendientes de las redes sociales. Si hay adultos que tienen problemas al exponer sus vidas y ser hasta víctimas de bullying, imagínate lo que puede pasar con los niños, quienes no tienen capacidad de discernir bien y tampoco pueden controlar sus emociones. Los padres o tutores tenemos una gran responsabilidad. La tecnología se ha instalado en nuestras vidas y seguirá siendo necesaria en muchos aspectos, pero debemos saber utilizarla para bien. Los tiempos han cambiado y hay que adaptarse. Muchos niños ya ni se emocionan con la pelota o salir a correr y jugar al parque porque prefieren estar pegados a los videojuegos y se van volviendo obesos. También hay ‘ciberadicciones’ que se van desarrollando en adolescentes y llegan a mentiras, crisis de violencia, se llevan dinero o huyen de casa... todo por el juego. El médico psiquiatra Freddy Vásquez alerta que el riesgo de adicción al Internet es más fácil en personalidades inestables, ‘borderline’ o de perfil psicopático. Se han dado casos en que pasan de lo virtual a lo real, descargando frustraciones y agresividad. También vía redes sociales hay bullying, acoso y comercio sexual, extorsiones y hasta pedofilia. Por ello los especialistas en salud mental aconsejan:
MIRA: Alerta en redes sociales
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