Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un arroz con pollo y papa a la huancaína. Para tomar pidió una jarrita de chicha morada. “María, tremendo partidazo el que vimos ayer en el Inglaterra-Argentina por la semifinal del Mundial 2026. Los del Río de la Plata, con temperamento, garra y mentalidad agresiva positiva lograron remontar el 1-0 inicial y pasar a la gran final de este domingo tras vencer 2-1 a los europeos. Leonel Messi es el mejor ejemplo. A los 39 años, cuando otros de su generación están retirados, él sigue vigente, en excelente nivel y jugará ¡la final del campeonato del mundo! Los jóvenes, los deportistas y las personas en general deberían verse en el espejo de ese futbolista: nunca trasnocha, no se relaciona con mujeres fáciles, no toma licor o drogas, no está envuelto en escándalos, vive con la misma mujer desde joven, es un buen padre y un buen hijo. Por eso sigue acumulando trofeos tras trofeos, como si fuera un chiquilín de veinte años.
Como todo argentino, la garra, las ganas de no perder y no dar por terminado nada hasta el último momento fluye por sus venas. Esa mentalidad deberíamos adoptar los peruanos y no solo para el fútbol. Para todos los órdenes en pos de lograr nuestros objetivos. Para acabar con la corrupción, luchar contra el hampa organizada y desterrar la pobreza. También para sacar adelante nuestros emprendimientos, terminar la carrera profesional o darle estudios a nuestros hijos.
La mente lo puede todo, dicen los psicólogos. ‘Si piensas que estás vencido, lo estás. Si piensas que no te atreves, no lo harás. Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás. Si piensas que perderás, ya has perdido. Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre. Todo está en el estado mental’, decía el doctor Christian Barnard, el primer médico en lograr un trasplante de corazón exitoso. Y es verdad. Ya lo hemos visto ayer en el Inglaterra-Argentina. Así como esos jugadores deberíamos comportarnos en la vida”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.la garra argentina debe ser imitada
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