
El aumento de casos del virus Coxsackie en distintas regiones del país ha generado preocupación en familias y colegios. Sin embargo, la enfermedad conocida como ‘manos, pies y boca’ suele ser leve en la mayoría de casos y se resuelve sin complicaciones en pocos días.
El virus afecta con mayor frecuencia a menores de entre 1 y 5 años. Suele iniciar con fiebre, dolor de garganta y náuseas. Luego aparecen llagas en la boca y pequeñas ampollas o erupciones en manos y pies.
“Si hay dificultad para tomar líquidos, fiebre persistente o mucho dolor, es necesario acudir al médico de inmediato y no esperar ver ampollas para recién actuar”, señala el doctor César Alfaro, director médico del policlínico Guillermo Kaelin, operado por IBT Group.

El especialista recomienda mantener una rutina de higiene estricta con lavado frecuente de manos, desinfección de objetos y evitar el contacto con personas contagiadas. También subraya la importancia de no enviar a los niños al colegio mientras presenten síntomas, incluso leves.
Aunque la enfermedad suele resolverse entre siete y diez días, el riesgo de contagio se mantiene durante el proceso. “Niños con comorbilidades, con alergias, dermatitis o asma, deben tener un cuidado especial porque los síntomas podrían prolongarse o ser más intensos”, indica Alfaro.
DATITO
Aunque es más frecuente en niños, los adultos también pueden contagiarse si tienen contacto con personas u objetos infectados. Pueden presentar fiebre, malestar y lesiones leves.










