Volver a la casa para encontrar zapatos mordidos, cojines destrozados o vecinos quejándose por los ladridos puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza. Sin embargo, tu perro no lo hace por vengarse ni por portarse mal: quedarse solo es un aprendizaje que debe trabajarse de manera gradual para que pueda afrontar tu ausencia con tranquilidad.
La adiestradora canina Mercé García (parte del blog Experto Animal) explica que la paciencia y el refuerzo positivo son claves para que el perro relacione nuestra ausencia con una experiencia tranquila. Sigue estos consejos:
1. EMPIEZA DE A POCOS. Sal de casa durante 3 a 5 minutos varias veces al día. Si permanece tranquilo, aumenta progresivamente a 10, 20 o 30 minutos hasta acostumbrarlo a periodos más largos.
2. DALE UN BUEN PASEO. Antes de salir, permite que camine, olfatee, explore y haga sus necesidades. Si es muy activo, añade algo de ejercicio y dale unos minutos para relajarse antes de dejarlo solo.
3. DÉJALO ENTRETENIDO. Ofrécele juguetes seguros y esconde algunos premios para estimular su olfato y mantenerlo ocupado durante tu ausencia.
4. PREPARA LA CASA. Guarda cables, detergentes y objetos peligrosos, asegura puertas y ventanas, y déjale agua fresca y un poquito de comida a su alcance. Un entorno seguro también ayuda a prevenir accidentes y destrozos.
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