FOTO: ALLENGINO QUINTANA
Canta y el oído se emociona. El corazón se estruja, como si su voz lo apretara más. El maestro Lucho Paz, ícono de la cumbia, no tiene un micrófono al frente, esta vez ha decidido que su alma cante ante cada pregunta.
En cada pedazo de canción hay un trozo de uno.
Alguna vez me jugaron mal.
Pasé por una decepción, estoy seguro de que no seré el último.
Estás decepcionado y aseguras: ‘No vuelvo a amar, ni más me enamoro’.
Cuando brindas más de la cuenta, despiertas ‘resaqueado’ y te engañas: ‘Ni más tomo’.
En los más dolorosos.
Canto la cumbia con sentimiento de balada.
Siempre fue Nino Bravo.
Se conquista a muchas.
Te escuchan y quedan admiradas.
Muchos dicen que todo entra por los ojos, yo agregaría que también por los oídos.
Primero es la admiración, después nace el sentimiento.
La única vez la di cuando tenía 18 años. Le canté a una chica el tema del ‘Puma’ José Luis Rodríguez, ‘Voy a perder la cabeza por tu amor’.
Salió agradecida y fue por su cumpleaños.
Unos amigos se casaban y me lo solicitaron, pero no fui.
Se separaron.
Siempre empiezan a sacar un micrófono.
Marco Antonio, John Kelvin y Leonard León, pero aún no encuentro quién me llene las expectativas.
La primera me gusta más. Es más melodiosa.
Nos presentábamos en la hacienda Tumán. Primero tocaba ‘Grupo 5’ y seguíamos nosotros. Esperábamos en el bus y el mánager nos avisó: ‘No ha entrado gente, solo hay cinco personas’.
Eso pensé, pero los muchachos del grupo dijeron: ‘Ya estamos acá, que sea como un ensayo’. Nos presentamos y entraron siete personas más.
En Moyobamba, un promotor nos dejó tocando y se llevó la taquilla. También se había presentado Ernesto Pimentel y me prestó plata para poder regresar con mi gente a Lima.
Camino a Tingo María unos encapuchados nos sacaron del bus, nos tiraron boca abajo, tenían botas y entre ellos se llamaban ‘promoción’.
Uno se acercó y preguntó: ‘¿Dónde está Lucho Paz?’. Alcé la mano y al verme se me acercó al oído: ‘Soy tu hincha, compadre’.
Estaba tocando en un barrio bravo de Chiclayo, acabamos y me puse a conversar con una chica en la esquina...
Apareció una ‘mancha’ que venía como saqueando y uno de ellos dijo: ‘Oye Lucho Paz, váyase de acá compadre’.
Hay un reglamento: Nada de alcohol en el escenario, permiso hasta para ir al baño, nada de mujeres al hotel.
En mayo cumplo 35 años de vida artística y lo celebraré a lo grande, con conciertos online y el domingo 9 cantaré por el ‘Día de la Madre’.
Al ‘Trome’ por apoyar siempre al artista nacional.
Contenido GEC