
Después de más de diez años construyendo una marca exitosa junto a su entonces pareja, Vanessa Ku tuvo que enfrentar un doble golpe: terminó la relación sentimental y también la sociedad que habían formado. Se quedó sin capital y tuvo que empezar prácticamente de cero. Hizo bastas de pantalones y diversos cachuelos para salir adelante, hasta que el deporte le mostró una oportunidad. Al notar la creciente demanda de ropa deportiva funcional, decidió apostar por su propia línea. Así nació VK, una marca que hoy tiene gran acogida en los gimnasios y se ha convertido en una de las favoritas de las chicas que buscan comodidad, diseño y prendas que acompañen su ritmo de entrenamiento.
Antes de empezar con este negocio tenías una sociedad donde te iba muy bien, pero se rompió y empezaste de cero. ¿Qué fue lo más difícil de ese proceso?
Lo más difícil es cómo empezar de cero y cómo motivarte. Fue por una ruptura, una separación de pareja, además de mucha decepción y desilusión al ver que no se dieron las cosas como debía ser. Teníamos una empresa que se creó en base a la confianza y jamás me pasó por la cabeza que me podía dejar sin nada. Cuando esto sucedió, no tenía tiempo para echarme a llorar porque necesitaba generar dinero y, al mismo tiempo, tenía que levantarme para seguir. Gracias a Dios, nací en una familia donde los hilos y las telas corren por las venas. Me apalanqué en eso y empecé con prendas básicas para mis amigas. Desde subir bastas de un pantalón, no dejé de hacer deporte y eso me ayudó a estar donde estoy ahora.

El camino de los emprendedores es difícil, hay muchas piedras en el camino. Si alguien te pide un consejo, ¿qué le dirías?
Cualquier idea que pase por su mente, que la ejecute, porque no hay mala idea. No puedes dejar de persistir. Tu círculo más cercano es donde menos apoyo encuentras. Vas a sentir vergüenza, sobre todo de promocionar tu producto, pero tienes que pensar que de ese sueño parte todo y no puedes dejarte vencer.
¿Cómo decides incursionar en la ropa deportiva?
Todo empieza de una manera loquísima, porque me encanta hacer deporte. Tenía que hacer malabares para que el tiempo me alcance. Iba a mi casa para cambiarme y hacer trámites o ir al mercado. No encontraba ropa cómoda. Entonces pensé: ¿dónde voy a encontrar ropa que me sirva para hacer deporte y luego hacer mis otras actividades? Si yo diseño, ¿por qué no pensar en algo versátil y funcional? Empecé haciendo shorts y polos, los probaba, hasta que quedó.}

CONVIRTIÓ SU CARRO EN UNA TIENDA RODANTE
Me gusta conversar y en el gimnasio me recomiendan. Ven mi ropa y en la maletera de mi carro tengo un stock de tallas y colores. Mi tienda móvil es mi carro. También vienen a mi casa y lo promociono en Instagram. Empecé con una línea para chicas y ahora también tengo para chicos.
Si alguien te pide que definas las cualidades de tu producto, ¿qué dirías?
Es funcional, versátil y atemporal. No solo lo pueden usar en el gimnasio, también pueden lucirlo con un jean o un blazer.
Hay marcas reconocidas en el mercado. ¿Por qué un consumidor debería elegirte?
Es un producto nacional, hecho con mucho amor y pensado en todo lo que tenemos que hacer las mujeres peruanas hoy en día. No solo somos chicas de oficina o amas de casa; hoy nos movemos por todos lados, y esta ropa está pensada en eso. Además, tenemos tallas reales.
¿En qué etapa se encuentra tu negocio?
Estoy creciendo, conociendo el mercado y me gustaría que sigan probando más. Me enfoco en la calidad del producto para que vean que es una buena inversión.
¿Qué estrategias aplicas para ampliar tu cartera de clientes?
Ahora muestro el día a día con las prendas y lo funcionales que son a través de mis redes sociales.
¿Cuáles son tus redes sociales favoritas para promocionar?
Me gusta mucho Instagram y empezamos con TikTok.
¿Cuál es el perfil de tu consumidor?
El perfil de mi consumidor es alguien que aprecia mucho la funcionalidad de una prenda. Mi perfil es muy bajo: uso colores básicos y muy combinables.
¿Qué es el éxito para ti?
Disfrutar tu trabajo, hacer lo que realmente amas y ver que la gente es feliz con tu producto.
¿Cuál es el siguiente paso?
Espero tener una tienda física grande donde no solo encuentren prendas, sino también accesorios. Y lucharé por conseguirlo.
UNA ESTRATEGIA CUANDO EL PRODUCTO NO SE VENDE
Darle más fuerza y enseñar de qué otra forma se puede usar.










