
Jimena Rouillon es ingeniera industrial y durante años trabajó en el mundo corporativo, pero desde niña soñaba en emprender. Se animó en tener una dark kitchen de lasañas, propuesta con la que llegó a Mistura y obtuvo un premio. El negocio creció, pero también se volvió muy exigente y tuvo que regresar al mundo corporativo para sostenerlo. Tiempo después encontró una nueva oportunidad en las flores y creó Floristerí, apostó por un novedoso servicio de suscripción. Lo que empezó hace siete años en el pequeño almacén de la casa de su mamá hoy cuenta con tienda física y con presencia en aplicativos.
FLORISTERÍ: DEJÓ EL MUNDO CORPORATIVO PARA EMPRENDER
Es un anhelo que tuve desde niña. Jugaba a que tenía mi propia empresa, vendía velitas y otras cosas.
Sé que antes también vendías lasañas y ganaste un premio en Mistura. ¿Cómo ha sido ese proceso?
Elegí lasañas porque me gustaban las pastas y, en ese entonces, no había opciones de pastas horneadas. Nos fue muy bien, aunque era muy matador. Logramos obtener un premio en Mistura por servicio al cliente y buenas prácticas.
¿Por qué elegiste las flores?
Tenía una empresa y compraba flores frescas. Ahí encontré la oportunidad de que las personas tuvieran flores en sus casas y esa fue mi idea. Empecé con flores por suscripción. Era un servicio que no existía hace siete años.
La pandemia fue lo más duro que viviste, pero ¿qué lección sacaste de esa experiencia?
Aprendí mucho de logística porque se dieron las campañas del Día de la Madre y recién se habilitó el agro durante la pandemia. Todo el mundo quería mandar flores y regalos. No se sabía cómo manejar campañas grandes, el manejo del personal y el costeo, que es la parte más dura.

Empezaste en la casa de tu mamá, en un pequeño espacio. ¿Quiénes fueron tus primeros clientes?
Empecé en el almacén, y los primeros que me compraban eran mis amigos, las familias y los clientes del aplicativo Glovo de ese entonces.
¿Cuándo te diste cuenta de que estabas en el camino correcto?
Al ver la acogida de los clientes y cómo me recomendaban. Las personas hacían lo necesario para que mi negocio estuviera en sus hogares y empresas. Cuando vi que todos los días hay motivos para recibir flores y regalos.
El rubro de las flores tiene mucha competencia. ¿Cómo te diferencias?
Con el buen servicio y un trato súper detallista con el cliente. Se crean ramos desde cero, tenemos atención personalizada y lo tratamos con amor. Apoyamos al emprendedor peruano con ramitos tejidos a mano, al igual que con los jarrones.
¿De dónde llegan más clientes, de la tienda física o de la virtual?
Actualmente, del canal virtual, porque empezamos con un negocio oculto y crecimos así. Pero también llegan clientes a la tienda física.
Has tenido retos durante las campañas. ¿Qué tan sacrificado es tu negocio?
Lo más sacrificado son las campañas. Trabajar con flores es bien duro: levantarse a las 4 de la mañana, limpiar las flores, hacer delivery, las entregas, etc. Hay mucha chamba detrás para que ese ramo esté precioso. También está el manejo del estrés y la presión.
Empezaste sola. ¿En algún momento pensaste tirar la toalla?
Sí, un montón de veces. Cuando veía que se trabajaba un montón y, de pronto, no se llegaba al punto de equilibrio, cuando los resultados de los números no daban, tenía ganas de tirar la toalla. Y lo puse en manos de Dios, que me guio para seguir en este camino.
FLORISTERÍ: LOS ATRIBUTOS DE LA MARCA
Como vengo del mundo corporativo, sé lo que necesitan las empresas: productos buenos, a buen precio. Hago que las marcas sean recordadas a través de las flores y regalos. Ofrecemos atención de primera y personalizada, productos de calidad e innovadores. Me gusta mucho pensar, salir de la caja y de lo convencional. Somos creativos y detallistas.
¿Cómo haces para fidelizar al cliente?
Se ha dado de manera natural, gracias al buen servicio y la calidad. Hay clientes a quienes les recordamos las fechas especiales de manera gratuita: cumpleaños, aniversarios y momentos especiales. También les aconsejamos qué pueden obsequiar.
¿Todo el año es un buen momento para comprar flores o hay épocas donde se venden más?
Las campañas de San Valentín, Día de la Madre y flores amarillas.
CONSEJOS PARA EMPEZAR CON UN NEGOCIO DE FLORES
1. Estén siempre abiertos a trabajar el aspecto personal. Esto va para cualquier negocio.
2. Trabajen en delegar y formar un buen equipo de trabajo.
3. Hagan las cosas con amor hacia sus proveedores, clientes y su equipo.











