Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un adobo de chancho con arrocito graneado. Para calmar la sed pidió una jarrita con agua de maracuyá. “María, la gastronomía nacional siempre nos enorgullece como país. Cada cierto tiempo un potaje o restaurante peruano es premiado en el exterior. Ahora le tocó el turno al pollito a la brasa, elegido como el segundo mejor plato de pollo en el mundo y el único sudamericano en el Top 10.
Nadie se puede resistir a la carnecita de ave cocinada a la brasa y servida con papitas fritas, ensalada fresca y su inseparable ajicito. Desde que en la década de 1950 el suizo Roger Schuler inventó el famoso horno donde cocinaba sus pollitos, el potaje fue ganando adeptos hasta ser uno de los preferidos de los peruanos. Para dar una idea de lo popular que es, se informó que solo en un año se consumen 150 millones de pollos a la brasa en el país. Y con el tiempo han ido apareciendo variedades como el ‘mostrito’: pollito a la brasa con arroz chaufa. O el sánguche de pollo a la brasa, salchipapa con pollito y hasta empanadas.
Por mi trabajo y también en mis vacaciones he viajado a algunas partes del mundo y he tenido la oportunidad de comer pollo en otras preparaciones. Pero mi paladar se queda con el pollito crujiente y sabroso, con las papas peruanas fritas, la ensalada con crema agria y el popular ají de pollo a la brasa. Y todo con una Inca Kola es mejor.
María, el Perú tiene todo para ser un país del primer mundo. Para empezar, un territorio enorme y rico en biodiversidad. Aquí tenemos selva amazónica, un extenso litoral que da a un mar lleno de especies, una sierra hermosa cuyas entrañas contienen los minerales que usa la industria del mundo, así como un pasado esplendoroso con incas, chimús, tiahuanacos, Chavín y Paracas. Claro, nos falta impulsar la educación y no quedarnos fuera de la revolución tecnológica que impacta al planeta Tierra. El próximo gobierno de Keiko Fujimori debe iniciar la transformación del Perú. Hay que promocionar nuestros atractivos y fortalezas, e invertir en educación. Así se hicieron grandes Japón y Corea del Sur, para empezar”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.
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