
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un pulpito al olivo y un arroz con mariscos y su quesito rallado encima. Para calmar la sed pidió una jarrita con agua de maracuyá. “María, la Policía capturó el sábado en Lima a Ibelmery Adon Colina Maldonado (48), alias ‘R15’, cabecilla de la organización criminal ‘Tren de Aragua’ en Chile.
El peligroso sujeto era buscado por secuestro extorsivo. Su captura fue posible gracias al apoyo de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile y el FBI de Estados Unidos. Se cree que ‘R15’ ingresó de manera irregular por la frontera entre Puno y Bolivia, al parecer sobornando a malas autoridades.
Este es un ejemplo de por qué la presidenta Keiko Fujimori debe reforzar la vigilancia en los pases fronterizos legales e ilegales, en el sur, norte y el oriente del Perú. Hasta el momento nuestros límites han sido una coladera. Los más peligrosos hampones extranjeros salen y entran cuando quieren. De nada vale que las autoridades los expulsen si en cuestión de días volverán a estar por acá.
Lo mejor es enviar al Ejército o la Marina a custodiar las fronteras e instalar minas o alta tecnología. Asimismo, cambiar las leyes y dar sutos castigos a quienes permitan el ingreso de ilegales al país. No solo las fronteras deben ser supervisadas. También las carreteras, los peajes y estaciones de control.
Igualmente los hoteles y hostales, terminales terrestres y aéreos, casas y departamentos en alquiler. Las autoridades deben recorrer las ciudades y en operativos detectar a los criminales que entran de forma ilegal. Los policías saben dónde están. Sobre todo en bares, discotecas, en ‘zonas rojas’. Hay que golpear esos lugares todos los días. Debemos hacerles la vida imposible. Señora Keiko, haga más cárceles de alta seguridad para encerrar a los peores.
Que sufran los rigores de la justicia. Que nadie los visite ni tengan la posibilidad de enviar mensajes a sus cómplices. Está bien la colaboración entre las policías de Estados Unidos, Chile y Perú. Así se debe trabajar. Estamos ante una arremetida masiva del hampa internacional”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








