
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por unas chuletas fritas con arroz y papas doradas. Para calmar la sed pidió una jarrita de maracumango. “María, nuevamente la empresa Petroperú pidió un crédito de dos mil millones de dólares para seguir operando.
El truco ahora no es solicitar directamente los fondos al Estado. Esta vez plantea un aval del Gobierno para un crédito privado por esa cantidad. Y como no va a poder pagar, finalmente la deuda será asumida por todos los peruanos.
Así son los gobiernos de izquierda, les gusta vivir de la plata del Estado hasta que esta se acaba. Es que jamás han creado una empresa ni gerenciado alguna. No saben cómo generar riqueza, solo gastan como si la plata creciera en los árboles.
A mayo de 2026, la deuda total de Petroperú asciende a 8000 millones de dólares, una cifra que supera la capacidad de pago de la empresa.
De este total, cerca de US$ 3578 millones son compromisos de corto plazo, lo que ha generado una crisis de liquidez para adquirir crudo y un alto riesgo de paralización de refinerías. Ah, pero no dejan las gollerías. Por lo pronto, se resisten a vender el edificio que tienen en Corpac.
¿Qué hacen trabajando en Lima si la refinería está en Talara? Según el mismo Gobierno, ese ‘elefante blanco’ destina 388 millones de soles anuales a sueldos de más de 2200 trabajadores, con remuneraciones superiores al promedio nacional.
Además, existen 83 beneficios laborales, como bonos y escolaridad extendida hasta los 28 años, que suman S/276 millones, representando más de la mitad del gasto total en personal. Imagínense cuántos colegios y hospitales se hubieran construido con ese dinero. Cuántas becas a muchachos talentosos se hubieran financiado.
El otro día, los izquierdistas se rasgaron las vestiduras porque se firmó un contrato para comprar 24 aviones F-16 por 3500 millones de dólares. Y ahora no dicen nada por este despilfarro. ¿Será que quieren trabajar en Petroperú y vivir como millonarios?
El próximo Gobierno debe iniciar la privatización de ese ente que solo engulle plata y no da beneficios. Ya basta”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








