El cabecilla de la organización criminal “Los Pulpos”, Jhonsson Smit Cruz Torres (30) “Jhonsson Pulpo”, fue intervenido en La Paz, Bolivia.
El cabecilla de la organización criminal “Los Pulpos”, Jhonsson Smit Cruz Torres (30) “Jhonsson Pulpo”, fue intervenido en La Paz, Bolivia.

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un hígado encebollado con lentejas y arrocito. Para tomar pidió una jarrita de limonada. “María, terrible la situación que padece la ciudad de Trujillo, donde organizaciones criminales como ‘Los Pulpos’ y ‘La Jauría’ secuestran, extorsionan, roban y matan sin que hasta ahora el Estado haya hecho algo importante.

Qué raro que el gobernador regional de La Libertad, César Acuña, nunca se pronuncia. Tampoco atacan sus propiedades. Tiene mucha suerte. La capital liberteña amanece casi todos los días con muertos, atentados dinamiteros y secuestros que la han vuelto una de las más peligrosas del Perú.

Hace unos días asesinaron a cuatro personas durante el secuestro de un empresario minero. Pese a que se ha detenido al jefe de ‘Los Pulpos’, Jhonsson Smit Cruz Torres, ‘Jhonsson Pulpo’, en Bolivia, esto no resuelve la inseguridad. Han quedado sus cómplices y familiares.

La organización criminal, según expertos como Pedro Yaranga, está integrada por más de cien delincuentes. Y diversificó su accionar: de pequeños robos ahora está en la minería ilegal, el cobro de cupos, secuestro, trata de mujeres y narcotráfico. Incluso, sus tentáculos se han extendido hasta Argentina, Bolivia y Chile.

‘La Jauría’ es su principal rival. Y precisamente la guerra con esta banda es la que detonó la matanza de la semana pasada. ¿Qué hacer? Seguir golpeando a los cabecillas dentro y fuera del país. La Policía debe desbaratar a las bandas con el apoyo del FBI y la DEA.

Esta alianza fue un éxito durante la captura de ‘Jhonsson Pulpo’. Luego hay que estrangular económicamente a estas bandas. Sin plata dejan de tener presencia y no pueden corromper autoridades.

Los cabecillas capturados no deben ser enviados a penales de La Libertad, sino encerrados en la Base Naval del Callao o en una cárcel de máxima seguridad, donde no tengan visitas, acceso a otros presos y ninguna comunicación con el exterior. Se debe acabar con el problema de la minería ilegal, que es el gran financiador de delitos”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC