
Este Búho lee una pequeña nota sobre la otrora ‘Princesa del pop’, Britney Spears. La famosa cantante estuvo tres semanas en uno de los centros de rehabilitación más caros de Estados Unidos, donde habría pagado cerca de 150 mil dólares para ‘limpiarse’ del alcohol y las drogas.
Desde hace unos años la estrella vio deteriorarse su imagen en exposiciones audaces en las redes. ‘Se soltó las trenzas’ en su cuenta oficial de Instagram, que era la delicia de los mañosos que esperaban que ‘Brit’ suelte una foto tal como Dios la trajo al mundo. Solo cubiertas sus partes íntimas con emojis para eludir la censura. Esas fotos y videos ‘calentones’ provocaron una serie de comentarios.
Lo primero que causó asombro es que cada vez que colocaba una de esas fotos eran seguidas por millones de admiradores. Una de ellas, inclusive, alcanzó la cifra de 15 millones de vistas. Los admiradores justifican estas expresiones de ‘libertad’ y exposición de su cuerpo como una manera de ‘protesta’ por los años que vivió bajo la ‘tutela’ de su vida y sus millones por parte de su ‘explotador’ padre, Jamie Spears.
Fueron trece largos años (2008-2021) en que un juzgado le dio a su progenitor la ‘tutela’ de su hija debido a que solicitaron a la justicia que la declare en ‘incapacidad’ por tener una conducta ‘anormal’. Esto debido a una ‘grave crisis’ por el consumo de drogas y alcohol que la llevó a estar hospitalizada y en rehabilitación. Fueron años terribles para la cantante de ‘Toxic’. Facturó millones de dólares, pero tenía que pedir plata hasta para tomar una una Coca Cola con hamburguesa. Luchó durante años para obtener la libertad en el juzgado, que la liberó en el 2021, pero sus heridas y el resentimiento hacia sus familiares que apoyaron la decisión judicial no han cicatrizado, al contrario.
Estaba furiosa porque esos mismos familiares declaraban ante la prensa que estaban muy preocupados por su salud. Uno de ellos era su exesposo y padre de sus dos niños, el bailarín Kevin Federline, quien sacó provecho financiero de una cantante que se encontraba en una etapa indefensa.
El rapero fracasado declaró al ‘Daily Mail’ que la familia estaba muy preocupada y temen que esté consumiendo metanfetamina: “Me temo que está drogada. He estado rezando para que alguien lo haga público y se despierte (…). Es aterrador. Es la madre de mis hijos”.
Federline comentó que Preston, de 17 años, y Jayden, de 16, ‘se niegan a compartir su tiempo con su madre porque han visto cómo le entregaban drogas en su casa’.
LA VENGANZA DE BRITNEY
Ella no estaba dispuesta a perdonar. Publicó un post en su Instagram, en el que quería una ‘disculpa genuina’ de su familia por la forma en que la habían tratado durante su tutela. Ante esos comentarios, su madre Lynne Spears escribió en sus redes: “¡Siento taaaanto tu dolor! Lo he sentido durante años”. Pero a su hija ese lamento la encolerizó.
Reveló que la obligaron a reunirse con médicos semanalmente durante los años de su tutela y a revivir todo el tiempo los peores momentos de su pasado, y eso ‘la empeoró’. La cantante dijo que ‘tenía miedo de moverme porque temía que mi padre me internara en un lugar peor si no cumplía con trabajar y no reclamar mi dinero y mi libertad. ¡¡¡Ni una puta persona me defendió!!!’. Pero los comentarios más hirientes se los dedicó a su madre: “¡¡¡Mamá, toma tus disculpas y vete a la mierda!!!”. Y añadió: “Y a todos los médicos por joderme la mente... ¡¡¡Ruego que todos ardan en el infierno!!! Bésame el p… culo”. Una fuente le comentó a uno de los productores de TMZ que ella duerme por días y cuando despierta permanece en insomnio por varias noches. Ojalá que no haya punto de retorno a ese infierno. Apago el televisor.








