Con un polo negro en la cabeza que asemeja a una cabellera larga de mujer y un talento muy especial para arrancar carcajadas, Álvaro Zagal Medina (27) hace de las suyas en TikTok inspirado en su querida mamá, Patricia Medina (50), a quien se animó a imitar.
‘Zagaladas’ es el nombre artístico de este singular personaje que, con todo y brackets, se ha convertido en la sensación de esta red social y cuenta con casi medio millón de seguidores.
Con secuencias como ‘Mamá se molesta porque se acabó el gas’, ‘Mamá me lleva a que me vacunen (contra la malcriadez), ‘La celebración virtual del colegio por el Día de la Madre’ o ‘Reacciones de mamá a los comentarios de la Gigi (Mitre)’, le hace el día a muchos jóvenes y también adultos que se divierten con sus ocurrencias.
Sí, y peor... (risas)
Primero ella odiaba que yo la imite, le preocupaba mucho qué podrían pensar sus amigas.
Le encanta. Ya le entró al asunto. A veces participa en algunos ‘tiktoks’, pero no la expongo mucho porque también quiero que genere emoción cada vez que aparezca.
‘Cuidadito Álvaro, cuidadito’ (risas).
Yo tengo una relación bien bonita con mi mamá, somos amigos, y ahora ella es un personaje.
No, yo empecé hace 10 años en YouTube y no me fue bien, luego en Instagram y tampoco, en Facebook mejoró la cosa. Y ahí quedó. Yo hacía contenido de comedia, pero muy diverso.
La pandemia. Yo ya había probado todas las redes sociales, pero TikTok era nuevo para mí. Pienso que gracias a mi persistencia alcancé el éxito en esta red.
Empecé a subir videos que llegaban a tener 100 o 200 reproducciones, pero tampoco despegaba hasta que un día hice uno inspirado en mi mamá y fue una locura. En un día llegó a tener más de medio millón de reproducciones y de los mil seguidores que ya tenía pasé a 10 mil.
Felicidad porque encontré hacia dónde debía enfocar. La mamá es una marca muy potente a nivel mundial.
No, ni a las peruanas, ni a las latinas. Solo cuento mis experiencias con mi mamá. Sin embargo, tanto mamás como hijos se identifican con mi contenido.
Cuando el número de seguidores aumentaba. Antes subía videos ciertos días, ahora lo hago de lunes a sábado. Ser tiktoker es un trabajo para mí y me resulta rentable porque ya tengo varias marcas trabajando conmigo.
Yo estudié comunicaciones y por medio de esta red puedo comunicar. Trabajé duro para pagarme mi carrera. He trabajado limpiando baños y lavando platos.
¡Estoy en la gloria! Llevo clases de stand up comedy. Mi sueño, cuando acabe la pandemia, es presentar una rutina divertida en un auditorio y que, por supuesto, ahí esté mi mamá mirándome.
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