COLUMNA ‘FÍSICA Y MENTALMENTE SALUDABLES’. Los atracones alimentarios (también conocidos como trastorno por atracón) son episodios en los que una persona consume grandes cantidades de comida en poco tiempo, con sensación de pérdida de control.
No se trata solo de “comer mucho”, sino de un patrón que puede tener raíces emocionales, psicológicas y biológicas.
CAUSAS PRINCIPALES
Factores emocionales
Estrés, ansiedad o tristeza.
Uso de la comida como “escape” emocional: activación del circuito del placer.
Baja autoestima o insatisfacción corporal física estética.
Dietas restrictivas
Saltarse comidas o hacer dietas muy estrictas.
El cuerpo responde generando impulsos intensos de comer en exceso.
Factores psicológicos
Relación conflictiva con la comida.
Perfeccionismo o pensamientos rígidos (“todo o nada”).
Factores biológicos
Desequilibrios en hormonas del hambre (como grelina y leptina).
Cambios en neurotransmisores relacionados con el placer, como la dopamina.
Entorno y hábitos
Disponibilidad constante de comida ultraprocesada.
Comer de forma automática (sin atención).
Detrás de este trastorno hay causas psicológicas que deben ser tratadas con acompañamiento médico. Foto: Istock.
EFECTOS NEGATIVOS EN LA SALUD
Físicos
Aumento de peso u obesidad.
Problemas digestivos (hinchazón, reflujo).
Mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Trastorno del sueño.
Emocionales
Culpa, vergüenza o ansiedad después del episodio.
Mal humor.
Sociales
Aislamiento o evitación de comer con otros.
Impacto en relaciones personales.
Mala actitud con las personas.
¿CUÁL ES EL CICLO TÍPICO DEL ATRACÓN?
Restricción o malestar emocional.
Ansiedad creciente.
Episodio de atracón.
Culpa o vergüenza.
Intento de compensar (dietas, ayuno).
Repetición del ciclo.
Muchas veces no es falta de fuerza de voluntad; puede ser un problema complejo que puede requerir apoyo profesional (médico, nutricional y psicológico). Podemos identificar este tipo de episodios rápidamente para poder ayudar a amigos o familiares.