Rodolfo, de 82 años, empresario jubilado, manejó su auto toda la vida, incluso visitó algunos países, como Argentina y Chile, a bordo de su viejo Ford de los 70.
Judith, su esposa, me visita porque a su marido ya le toca renovar la licencia y está preocupada de que conduzca a su edad.
Conducir constituye una de las actividades más complejas que realiza el ser humano, pone en funcionamiento habilidades y competencias aprendidas, como las funciones cognitivas, atención, orientación, memoria, razonamiento y juicio.
Si bien los reflejos en las personas adultas mayores están más disminuidos, estadísticamente son los jóvenes quienes cometen más accidentes e imprudencias.
Si un adulto mayor aprueba el examen médico (visión y audición) y el psicomotor, no hay ningún motivo para impedirle manejar. Le recomendé a Rodolfo que siga manejando con cautela como siempre, pero que no realice viajes tan lejanos
Contenido GEC