
No hace falta un beso ni un encuentro a escondidas para poner en riesgo una relación. Hay conductas que parecen inofensivas, pero que cruzan ciertos límites afectivos y pueden generar inseguridad, dudas y desconfianza en la pareja. Son las llamadas microinfidelidades y, muchas veces, comienzan casi sin que uno lo note.
“Una microinfidelidad es una conducta que rompe acuerdos implícitos o explícitos de exclusividad y que suele mantenerse oculta porque sabemos que podría incomodar o lastimar a la pareja”, explica el psicólogo Ítalo Arrúe, quien señala cuatro de las más frecuentes:
1. OCULTAR CONVERSACIONES. Borrar mensajes, silenciar chats o esconder con quién hablas puede indicar que sabes que estás cruzando un límite.
2. COQUETEAR ‘POR JUEGO’. Lanzar indirectas, mantener conversaciones con doble sentido o buscar constantemente la atención de alguien puede afectar la confianza.
3. MANTENER CONTACTO SECRETO CON UN EX. Hablar frecuentemente con una expareja y ocultarlo puede generar inseguridad, sobre todo si todavía existe una conexión emocional.
4. ESCONDER QUE TIENES PAREJA. Evitar mencionarla frente a alguien que te atrae, quitar fotos juntos de tus redes o actuar como si estuvieras soltero puede revelar que buscas algo más con esa persona.










