
Las uñas largas en los perros no son un tema estético, pues pueden convertirse en un problema silencioso que afecte su salud y calidad de vida. Aunque muchos dueños lo pasan por alto, este detalle aparentemente menor puede generar dolor, alterar la postura e incluso provocar lesiones. ¿Cómo saber cuándo es momento de actuar? Aquí te lo contamos.
Cuando las uñas crecen más de lo debido, el perro cambia su forma de pisar para evitar molestias. Esto genera una mala distribución del peso y, con el tiempo, puede afectar articulaciones y columna. Además, existe el riesgo de que se rompan o se encarnen, causando dolor intenso e infecciones.
“Un perro con uñas largas no camina de forma natural. A la larga eso impacta directamente en su movilidad y bienestar”, explica el veterinario Carlos Becerra.
COMPORTAMIENTO
Otro punto importante es el comportamiento. El dolor constante puede volverlos irritables o menos activos. Incluso, algunos perros evitan caminar o jugar. “Muchos dueños creen que su mascota está tranquila, pero en realidad está evitando moverse por incomodidad”, advierte.

Mantener las uñas cortas no solo previene problemas físicos, también mejora su calidad de vida. Revisarlas regularmente y acostumbrarlos al corte desde pequeños es clave para tener una mascota sana y feliz.










