
SABÍAS QUE... Si extendiéramos en línea recta todo nuestro sistema circulatorio, este alcanzaría más de 96 mil kilómetros de longitud. ¡Eso es suficiente para dar la vuelta a la Tierra dos veces y un poco más! Parece un dato inventado, pero no lo es.
Esta asombrosa red, que incluye arterias, venas y capilares, cada uno vital para la circulación, es fundamental para la supervivencia. Transporta oxígeno y nutrientes a las células y elimina los desechos.

Las arterias transportan sangre rica en oxígeno desde el corazón al resto del cuerpo, las venas llevan la sangre desoxigenada de vuelta al corazón y los capilares, que son pequeños y numerosos vasos sanguíneos, facilitan el intercambio de oxígeno y nutrientes con nuestras células y eliminan los productos de desecho.
Estudios demuestran que un adulto promedio tiene una red de vasos sanguíneos de 60 mil a 100 mil millas (de 96 mil a 160 mil kilómetros) de longitud, aproximadamente. Es uno de los sistemas más extensos del cuerpo humano.
En el centro de este extraordinario sistema se encuentra el corazón, un músculo incansable que late un promedio de 100 mil veces al día, bombeando aproximadamente entre 7 mil y 7 mil 500 litros (cerca de 2 mil galones) de sangre por todo el cuerpo en un adulto en reposo.

DATITO
Aunque tenemos arterias y venas grandes, la inmensa mayoría de esta longitud corresponde a los capilares (vasos sanguíneos microscópicos y numerosos que conectan las arteriolas con las vénulas) encargados de intercambiar oxígeno y nutrientes con las células. Existen alrededor de 80 mil kilómetros de capilares en el cuerpo humano, asegurando que cada célula esté cerca de un suministro de sangre.










