
Bajar de peso no siempre significa mejorar la composición corporal. Muchas personas pierden músculo sin darse cuenta, lo que puede ralentizar el metabolismo y afectar la fuerza y la salud a largo plazo. El verdadero reto no es solo reducir grasa, sino hacerlo sin sacrificar masa muscular.
La nutricionista Isabel Leandro explica que uno de los errores más comunes es reducir demasiado las calorías. “Cuando el déficit es muy agresivo, el cuerpo no solo utiliza grasa como fuente de energía, también recurre al músculo. Por eso la pérdida de peso debe ser progresiva y bien planificada”, señala.

Otro punto clave es la proteína. “No basta con comer menos; hay que comer mejor. Un buen consumo de proteína (carne, pescado, huevos y lácteos) tres veces al día ayuda a preservar el tejido muscular durante el proceso de adelgazamiento”, indica.
LEVANTAR PESAS
El ejercicio también es determinante. El cardio ayuda a quemar calorías y activar el metabolismo, pero el entrenamiento de fuerza es esencial para conservar la masa muscular. Lo ideal es combinar ambos, dando prioridad al trabajo con pesas o resistencia.

“Cuidar la masa muscular es la base para lograr un cambio físico saludable y sostenible. Además, a mayor masa muscular, más fácil resulta perder grasa”, afirma la experta.
DATITO
Dormir bien favorece la recuperación muscular y contribuye a un mejor equilibrio hormonal, aspectos esenciales para evitar la pérdida de músculo.











