Aveces vemos horrorizados en la calle o en el colegio que algunas personas se gritan, se pelean o se tratan mal. Cuando eso pasa, nos sentimos tristes porque demuestra que somos una sociedad que ha olvidado las reglas básicas para vivir en paz y armonía. ¿Saben cómo podemos cambiar esto? Con una palabra muy poderosa: respeto.
El respeto es un valor fundamental que nos enseña a tratar a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros: con amabilidad, cuidado y empatía. Es la primera barrera contra la violencia.
Ser respetuoso significa entender que todos somos diferentes, únicos y especiales. Cada amigo tiene sus propios gustos, ideas y formas de ser, y eso es bueno porque enriquece la convivencia de las personas al aportar diferentes caminos para resolver problemas.
Practicas el respeto cuando:
Sin embargo, hay algo que nunca debes olvidar: el respeto siempre empieza por ti mismo. Por eso, tienes que quererte mucho, cuidar tu cuerpo y recordar que nadie tiene derecho a hacerte sentir mal ni a lastimarte. Si tú te respetas y respetas a los demás, harás del mundo un lugar mucho más feliz.
Frases como ‘respetos guardan respetos’, ‘el respeto se gana’ o ‘respete para que lo respeten’ no son adecuadas porque el respeto básico se debe a toda persona por dignidad humana. Se otorga de entrada a cualquier ser humano por el simple hecho de existir. Implica tratar a los demás con educación, buenos modales y consideración general.
Contenido GEC