
Que celebremos el Día de la Madre el segundo domingo de mayo se debe a Anna Jarvis (1864-1948), maestra que realizó una intensa campaña para establecer esa fecha en el calendario cívico de su país, Estados Unidos, pero que años después, sin éxito, intentó eliminarla.
El fallecimiento de su madre, Ann Reeves Jarvis, el 9 de mayo de 1905, la impulsó a dirigir sus esfuerzos para crear un día del año en que se rinda homenaje a todas las mamás.
El 10 de mayo de 1908 -que fue el segundo domingo del mes-, organizó un primer servicio oficial religioso por su mamá y las madres, en Virginia Occidental. Desde entonces motivó a políticos, iglesias y organizaciones sociales a sumarse a su lucha. El Congreso la escuchó y dictó una ley y luego, en 1914, el presidente Woodrow Wilson creó el Día de la Madre para el segundo domingo de mayo.
SE ARREPINTIÓ
Al poco tiempo, Anna Jarvis quedó indignada porque la fecha se convirtió en ocasión para la venta masiva de flores y regalos, en lugar de un momento para expresar real amor a las madres. Ante eso, lanzó una campaña, de casi tres décadas, para eliminar el Día de la Madre. Y fue ignorada, igual que los recursos legales de sus abogados, porque el Día de la Madre, con los regalos como motivo central, ya era inamovible en su país y en otros como Perú.

DATITO
Hasta el fin de sus días, Anna Jarvis veneró a su madre, Ann Reeves Jarvis (1832-1905), respetada activista que organizó clubes de madres para mejorar la salud pública y cuidar soldados durante la Guerra Civil estadounidense. Pobre, ciega y sola, sin hijos, en la ruina porque gastó todo su dinero en su campaña para eliminar el Día de la Madre, Anna Jarvis murió el 24 de noviembre de 1948 en un hospital psiquiátrico de Pensilvania.










