Cuando el fenómeno de El Niño alcance su mayor intensidad en el Perú, en el último trimestre del presente año y los inicios del 2027, su impacto será significativo en la salud pública del país porque las elevadas temperaturas, las intensas lluvias y las malas condiciones de saneamiento facilitarán la aparición de enfermedades.
Con el agua de lluvia estancada y recipientes de agua mal tapados en zonas donde se almacena, el calor extremo acelerará el ciclo de reproducción del zancudo Aedes aegypti, que contagia el dengue, el zika, la chikungunya y la fiebre amarilla, enfermedades que pueden ser mortales.
Por eso hay que eliminar los criaderos del zancudo. Esto se logra limpiando, escobillando y tapando herméticamente todos los recipientes donde se almacena agua apta para el consumo humano.
Otra enfermedad que acecha con el calor es la leptospirosis, que puede llevar a la muerte.
La leptospirosis se contagia por el contacto directo de la piel o mucosas con agua estancada o lodo contaminado por orina de roedores infectados. Por eso debemos evitar el contacto con aguas sucias y no ingresar, bañarse o caminar descalzo en zonas con agua acumulada por inundaciones.
Consumir agua potable, hervida o embotellada, lavarse las manos y manipular alimentos con limpieza evitarán las enfermedades diarreicas agudas (EDA), otro peligro por las elevadas temperaturas. La limpieza al preparar nuestra comida es clave.
Infecciones de piel y ojos (como la conjuntivitis) son otro peligro por el contacto prolongado con aguas contaminadas y el incremento de la radiación solar. Ante ello, hay que lavarse las manos, no tocarse ni frotarse los ojos y, a la vez, debemos usar lentes de sol y gorros que nos protejan.
Los cambios bruscos de temperatura y condiciones de hacinamiento generadas por inundaciones nos exponen a infecciones respiratorias agudas (IRA), por lo que es necesaria una buena alimentación para estar fuertes y airear los ambientes de casa y centros de trabajo para evitar contagios de resfriados y gripe.
La elevación peligrosa de la temperatura corporal, que afecta con más intensidad a niños y ancianos, es un grave peligro para la salud durante El Niño. Y ello puede llevar a un golpe de calor. Para prevenirlo, hay que hidratarse bien, usar ropa ligera, evitar el sol intenso, ir a lugares frescos y no hacer ejercicio intenso en momentos de mayor calor.
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