Llegaron las vacaciones de verano y eso significa que los niños y adolescentes pasarán más tiempo en casa. Muchos padres optan por matricularlos en talleres o actividades externas, pero cuando la economía no lo permite, la alternativa suele ser quedarse en casa, algo que no tiene por qué ser negativo si se aprovecha bien este período.
La psicóloga Karina Flores señala que esta temporada es ideal para involucrar a los hijos en actividades domésticas sencillas, las cuales contribuyen a desarrollar su independencia, individualidad y respeto por el trabajo de los adultos dentro del hogar.
Estas experiencias también fortalecen habilidades clave para su crecimiento emocional y social.
“En el caso de los más pequeños, entre 3 y 5 años, se les puede enseñar a dejar el pañal o a colaborar con tareas simples. Los mayores pueden practicar deportes, preferiblemente en grupo, ya que esto favorece su desarrollo cognitivo y social”, recomienda la especialista.
Flores también destaca que los juegos de mesa son una excelente opción para que los hijos se desconecten de las pantallas.
“De esta forma se fomenta la creatividad, la atención y la concentración”, explica.
Advierte que el uso excesivo del celular puede aumentar los niveles de ansiedad, por lo que recomienda que los niños hasta los 12 años lo utilicen como máximo entre una hora y media y dos horas al día, divididas en intervalos de 15 minutos.
El tiempo compartido en familia durante las vacaciones fortalece el vínculo, la confianza y genera beneficios que impactan directamente en la crianza y el desarrollo futuro de los niños.
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