
Cada 26 de junio se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. La fecha nos invita a reflexionar sobre algo más profundo: el sufrimiento emocional que a veces está oculto.
Entendemos que detrás de conductas de riesgo existen historias de dolor, pérdidas, traumas, soledad o dificultades para gestionar las emociones.
En ocasiones, las personas no buscan una sustancia; buscan aliviar un vacío, escapar de una herida o silenciar un sufrimiento no expresado. Esto no significa justificar conductas dañinas, sino comprender que la prevención comienza mucho antes.
Empieza cuando enseñamos a reconocer emociones, cuando fortalecemos los vínculos familiares y cuando creamos espacios seguros para hablar de aquello que duele.
La salud mental se construye en la vida cotidiana, en las conversaciones que escuchan los hijos, en la capacidad de pedir ayuda y en el apoyo cuando pasamos momentos difíciles.










