Familia

Adultos mayores y la actuación: una oportunidad para envejecer activamente

En su columna semanal, el geriatra Carlos Sandoval explica cómo actividades como el teatro permiten a las personas mayores mantenerse participativas, desarrollar nuevas habilidades y mejorar su calidad de vida.
La actuación estimula la memoria de los adultos mayores, mejora su expresión corporal y combate la soledad mediante el trabajo en grupo. Foto: composición/Istock

Desde niña, a Rosa siempre le gustó la actuación, pero el destino no se lo permitió. Como muchas personas, estudió otra carrera, la de enfermera técnica, se casó, tuvo hijos y nietos.

Mira también:

Luego, al jubilarse, se inscribió en el Club de la Tercera Edad de su barrio, y para suerte de ella estaban solicitando voluntarios para una obra teatral.

Rosa no lo dudó y se matriculó. A sus 70, actuó por primera vez y de manera magistral; desde ese día no paró de actuar.

La OMS define el envejecimiento activo como el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas que envejecen.

Envejecer activamente es tener salud y participar en la sociedad donde uno vive y no ser un ente pasivo. Sigamos el ejemplo de Rosa, que a sus 70 años pudo actuar y completar un anhelo de juventud.

TE PUEDE INTERESAR:

Tags Relacionados:

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Te puede interesar:

Fiestas Patrias: Tradiciones que vale la pena conservar

Más que un médico, un amigo: cuando el geriatra acompaña a varias generaciones

¿Cómo se manifiesta la depresión en los adultos mayores?

Más en Familia

¿Piensas casarte? Estas son las preguntas que deben hacerse antes de decir “sí, acepto”

Adultos mayores y la actuación: una oportunidad para envejecer activamente

Richard Palomino, el autor peruano que fomenta la lectura en niños y adolescentes con sus cuentos

Mundo Escolar: La decisión de José Andrés Rázuri que llevó al triunfo en la Batalla de Junín

Cansancio emocional: señales de que necesitas parar y escucharte

Después de los 50: los hábitos que debes cambiar para vivir con más tranquilidad